El Salón de Actos “Dr. Arturo Acuña Anzorena”, del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Mercedes, se vio colmado el 23 de junio, en el marco de la Semana del 110° Aniversario de la institución. El motivo: el estreno de la obra poético-musical “Romance de la Muerte de Juan Lavalle”, con textos de Ernesto Sábato y música de Eduardo Falú, interpretada por el grupo local «Fundamento Coplero».
El espectáculo fue excelente de principio a fin y logró emocionar al público, que siguió la obra con apreciable silencio producto -por un lado- del lógico respeto hacia los artistas, pero sobre todo por una puesta íntima, potente y profundamente nacional, que logró transmitir lo trágico de este Romance, que presagia el fin de Lavalle desde el principio («……rumbiaba ya su estrella hacia la muerte….»)
«Fundamento Coplero» transitó con solvencia los diversos géneros que propone Falú, como la zamba, la chacarera, el cielito, la tonada, el gato, el yaraví, la vidalita y el estilo; y demostró dominio de una obra difícil, donde debe amalgamarse música, canto, y relato hablado, sin que ninguna de esas partes compita con la otra ni sea protagonista, cuestión que el grupo supo zanjar con creces.
Oscar Pavoni (Barítono – Guitarra), deleitó al auditorio con la versatilidad y el virtuosismo acostumbrado, pero siempre dando prioridad a lo emotivo por sobre lo técnico, creando un aura envolvente en cada momento de la obra. Su canto refleja amabilidad, aún en las duras estrofas de la terrible historia.
Mario Battista (Bajo – Guitarra), sedujo al público con su voz de bajo, firme pero a la vez dulce, que dio cuerpo y dramatismo a los pasajes más intensos del relato. Su voz siempre es melódica, y jamás sensiblera.
Marcelo Pitoni (Tenor – Guitarra), con su guitarra da el correcto marco de acompañamiento, sosteniendo la armonía y ritmo del conjunto, y apoya el canto con voz suave y cálida.
Juan José Ferrero (Tenor – Percusión), transitó con solvencia un ineludible trayecto musical, que usa el bombo como instrumento que marca no sólo el ritmo del conjunto, sino que refleja el ritmo de la legión de Lavalle, cuyo camino odiseico va marcado por el sonido de los cansinos cascos de los caballos. Con elegante voz, junto a Pitoni enmarcan el canto general, a modo de coro.
Graciela Vitteta (Cantora invitada), interpretó de manera sublime el rol de Damasita Boedo, y con voz dulce y cristalina cantó la vidalita «Palomita del Valle», haciendo que el silencio del público lo fuese más, al transmitir el dolor por la muerte de la persona amada.
Daniel Ríos (Relatos), sonó con voz clara y profunda, pero siempre cálida y mesuradamente emotiva, que no opaca lo musical, y sin transitar jamás por un relato truculento (al que fácilmente se puede caer por la propia realidad histórica de los aciagos hechos que refleja la obra), conduciendo al publico como un vate, por los últimos días del General Lavalle.
La propuesta de la Comisión de Extensión Sociocultural del CADJMercedes cumplió con creces: homenaje a la más que centenaria institución, cultura, y comunidad en una misma noche.
El 110° aniversario se celebró así, a pura poesía y folclore.

